Lo de Gabriel Rufián no es accidental ni sucede porque sí; forma parte del plan que en su día diseñaron Oriol Junqueras y su gurú comunicativo, Sergi Sol, para penetrar en las grandes ciudades del área metropolitana de Barcelona donde ERC y la antigua Convergència (ahora el partido Scrabble, porque siempre va cambiando de denominación) tienen una representación exigua.
De la trentena de ciudades metropolitanas solo Sant Cugat tiene alcalde separatista. Es la consagración de la antipática revolución de lunes a viernes de 9 a 15 planeada en chalet adosado con piscina comunitaria.
Joan López Alegre | ¿Por qué Rufián la lía en el Congreso cada vez que puede? https://t.co/fqPxcSrjea
— joan lopez alegre (@joanlopezalegre) 25 de noviembre de 2018